1.21.2016

LAS MIJAS

Las mijas 
no me quieren nada
y yo trato de quererlas pero
es difícil querer 
cuando no quieren
quererte por eso
me rindo y sigo
tratando y me rindo
y sigo tratando y me rindo
y las odio poquito y 
me odio poquito porque
las mijas no me quieren
y no sé qué hacer 
cuando me siento odiada

como migajas de pan duro
y las mijas siguen
sin quererme y yo no sé
ni cómo tratarlas
no sé qué decir 
no sé cómo hablar ni cómo
impresionarlas 
trato de no impresionarlas
trato de sonreír mucho
les sonrío y no me sonríen y me odian
y yo trato de olvidar sus miradas
y trato de quererlas y trato de olvidar
pero las mijas me ven con cara
de mamonas y yo las odio tanto 
o no sé que pasa por mi cabeza cuando
las veo y veo que me ven 
y me volteo para otra parte
y trato de no hacerles caso
pero me siguen viendo en mi mente 
me siguen y yo las sigo viendo 
en mi mente y me hacen esas caras 
que tanto odio 

me lleno de odio 
y me convierto en un monstruo
alienígena 


me crece la boca 
mi boca es gigante y asusto
a todas las mijas

levantan los brazos 
y salen corriendo y
gritan que no haga eso
que no sea un monstruo
pero yo no sé cómo no ser
un monstruo.